jueves, 18 de agosto de 2011
COMUNICADOS: La MUD conspira contra los intereses de la patria en el tema de las Reservas Internacionales
miércoles, 17 de agosto de 2011
Notas de Retaguardia
HUGO CHÁVEZ FRÍAS / NOTAS DE RETAGUARDIA
17.AGOSTO.20111. Los gallos y el desayuno
Son las 5:00 am y ahora despierto como casi todos los días, en este mi nuevo retorno. Tengo dos buenos gallos aquí en el patio de la choza de palma y ya comenzaron a cantar. Uno es un enorme gallo Giro que se llama Fidel. Y el otro es un agresivo Zambo que se llama Chávez. Nació aquí en Miraflores y es hijo de Fidel.
A lo lejos oigo el toque de diana de mi tropa y de inmediato brotan los recuerdos de mi vida de cuartel. Miro el amanecer sobre Caracas. Ya hoy es martes 16 de agosto y aquí continúo dando esta batalla que me sorprendió de repente. Bueno, aquí tengo mi horario de hoy. Fidel tiene razón: no debo abusar. Pepe Mujica tiene razón: hay que reservarse, administrar bien las fuerzas que se tienen. Así que anoche me acosté temprano y hoy amanecí descansado. No debo olvidar el impacto de la quimioterapia sobre la producción de glóbulos blancos y de glóbulos rojos. Y la obligación que tengo de acoplar mis ritmos de actividad a los ciclos respectivos para continuar “esta nueva escalada hacia mi más alta montaña”.
El desayuno es hoy un buen fororo, además de un nutritivo perico y unas exquisitas hallaquitas de maíz tierno barinés que me preparó mi amada Madre. ¡Gracias Elena! Me pesé y sigo recuperando masa corporal. La fisioterapia me corresponde a las 10:00 am, con caminata incluida.
Ahora veo los periódicos, los precios del petróleo y otros papeles. Ah, son las 6:30 am y aquí está mi enfermera con el primer medicamento de la mañana. Leo El Correo del Orinoco (el mejor de todos) y recuerdo que he solicitado a su coordinadora general, Vanessa Davies, publicar estas “Notas de retaguardia”.
2. El Poder Popular
Hoy quiero insistir desde aquí a mis compañeras, compañeros y camaradas del Partido Socialista, del Gobierno y a todo el Pueblo Venezolano, en sus más distintas corrientes, movimientos y formas de organización: ¡¡EL DESTINO DE LA REVOLUCIÓN ESTÁ EN LA ORGANIZACIÓN Y MOVILIZACIÓN POPULAR!!
Pero esa organización-movilización tiene necesariamente que producir el nacimiento de una nueva legalidad revolucionaria, la cual genere a su vez una institucionalidad popular-revolucionaria, que permita el crecimiento y la consolidación del Poder Popular.
Un buen ejemplo de ello son las leyes de la Economía Comunal, ya aprobadas. ¿No hemos visto cómo reaccionaron de manera virulenta la oligarquía y sus voceros? Ah, pero ahora venimos nosotros y la lentitud para comenzar a aplicar dichas leyes. Es allí donde el PSUV está obligado a convertirse en Vanguardia del Pueblo, incluso criticando, junto al pueblo, a su propio gobierno. También, ejerciendo compulsión, presión sobre las instituciones, interpelando a los gobernantes y a los burócratas, presentando propuestas y sugerencias, ¡¡haciendo que se cumpla la nueva legalidad revolucionaria!!
Sin embargo, aquí es bueno afianzar una idea que le oí desde La Habana al camarada Vicepresidente Elías Jaua: “El pueblo debe criticar al gobierno revolucionario, pero debe acompañar y apoyar a su gobierno revolucionario”…
3. El PSUV se despliega…
Veo que avanza muy bien el proceso de Alistamiento de los Militantes de Vanguardia de nuestro Partido Socialista. ¡Bien! Ahora, a conformar Las Patrullas de Vanguardia y a iniciar el despliegue por el campo de batalla político. Cada Patrulla de Vanguardia debe ir definiendo su ámbito de acción política sobre el terreno, para luego elaborar sus Mapas Estratégicos y Tácticos de Batalla: el Mapa Social, el Mapa Económico, el Mapa Político, el Mapa Cultural, etc. de su respectivo ámbito geográfico o radio de acción. Claro que todo este proceso debe ser desarrollado según los cronogramas y planes que los cuerpos directivos deben ir coordinando. ¡Nada fuera del Plan! Planificación científica y ejecución coordinada y precisa se requieren para avanzar hacia la conformación de la Nueva Hegemonía Histórica.
¡Ah! Y que nadie olvide ni por un instante que debemos avanzar construyendo, cada día y en todo lugar, tanto la base espiritual y amorosa del socialismo como su correspondiente base material. Ya lo dijo Cristo, ese gran Revolucionario: “No sólo de pan vive el hombre”. Y nuestro Bolívar lo advirtió: “Moral y Luces son nuestras primeras necesidades”…
4. “El Cristinazo”
¡Tremenda victoria la de Cristina, la de los Patriotas Argentinos! Conversamos un rato ayer por la tarde y la felicité a nombre de todo nuestro pueblo. Ha sido de verdad un “Cristinazo”. ¡Les va a dar nocaut el próximo 23 de octubre! Así como lo hizo Dilma en Brasil… ¡Y luego vendrá el gran nocaut que le daremos a esta oposición apátrida y lacaya en el 2012, aquí en la Venezuela Bolivariana! ES LA NUEVA SURAMÉRICA, ES EL MUNDO NUEVO QUE SE LEVANTÓ Y SEÑALA YA “LAS ANCHAS ALAMEDAS”.
5. Los gallos y el 2031
Mientras tanto, ya se levantó el sol sobre la media mañana caraqueña. Fidel y Chávez no dejan de cantar. Y yo sigo, con este maravilloso equipo que me acompaña, transitando mi retorno…
¡Hacia mi más alta montaña: 2031!
¡Independencia y Patria Socialista! ¡Viviremos y Venceremos!
domingo, 3 de julio de 2011
Una declaración brillante y valiente

La atención a otros asuntos ahora prioritarios, me apartaron momentáneamente de la frecuencia con que elaboré reflexiones durante el año 2010, sin embargo, la proclama del líder revolucionario Hugo Chávez Frías el pasado jueves 30 me obliga a escribir estas líneas.
El presidente de Venezuela es uno de los hombres que más ha hecho por la salud y educación de su pueblo; como son temas en los que mayor experiencia ha acumulado la Revolución cubana, gustosamente colaboramos al máximo en ambos campos con este hermano país.
No se trata en absoluto de que ese país careciera de médicos, por el contrario, los poseía en abundancia e incluso entre ellos profesionales de calidad, como en otros países de América Latina. Se trata de una cuestión social. Los mejores médicos y los más sofisticados equipos podrían estar, como en todos los países capitalistas, al servicio de la medicina privada. A veces ni siquiera eso, porque en el capitalismo subdesarrollado, como el que existía en Venezuela, la clase rica contaba con medios suficientes para acudir a los mejores hospitales de Estados Unidos o Europa, algo que era y es habitual sin que nadie pueda negarlo.
Peor aún, Estados Unidos y Europa se han caracterizado por seducir a los mejores especialistas de cualquier país explotado del Tercer Mundo para que abandonen su patria y emigren a las sociedades de consumo. Formar médicos para ese mundo en los países desarrollados implica fabulosas sumas que millones de familias pobres de América Latina y el Caribe, no podrían pagar nunca. En Cuba sucedía eso hasta que la Revolución aceptó el reto, no solo de formar médicos capaces de servir a nuestro país, sino a otros pueblos de América Latina, el Caribe o del mundo.
Jamás hemos arrebatado las inteligencias a otros pueblos. En cambio en Cuba se han formado gratuitamente decenas de miles de médicos y otros profesionales de alto nivel para devolverlos a sus propios países.
Gracias a sus profundas revoluciones bolivarianas y martianas, Venezuela y Cuba son países donde la salud y la educación se han desarrollado extraordinariamente. Todos los ciudadanos tienen derecho real a recibir gratuitamente educación general y formación profesional, algo que Estados Unidos no ha podido ni podrá garantizar a todos sus habitantes. Lo real es que el gobierno de ese país invierte cada año un millón de millones de dólares en su aparato militar y sus aventuras bélicas. Es además el mayor exportador de armas e instrumentos de muerte y el mayor mercado de drogas del mundo. Debido a ese tráfico, decenas de miles de latinoamericanos pierden la vida cada año.
Es algo tan real y tan conocido, que hace más de 50 años, un Presidente de origen militar denunció, con tono amargo, el poder decisivo acumulado por el complejo militar industrial en ese país.
Estas palabras estarían de más si no mediara la odiosa y repugnante campaña desatada por los medios de difusión masiva de la oligarquía venezolana, al servicio de ese imperio, utilizando las dificultades de salud que atraviesa el Presidente bolivariano. A este nos une una estrecha e indestructible amistad, surgida desde que visitó por primera vez nuestra patria, el 13 de diciembre de 1994.
A algunos les extrañó la coincidencia de su visita a Cuba con la necesidad de atención médica que se produjo. El Presidente venezolano visitó a nuestro país con el mismo objetivo que lo llevó a Brasil y Ecuador. No traía intención alguna de recibir servicios médicos en nuestra patria.
Como se conoce un grupo de especialistas cubanos de la salud prestan, desde hace años, sus servicios al Presidente venezolano, que fiel a sus principios bolivarianos, jamás vio en ellos extranjeros indeseables, sino hijos de la gran Patria Latinoamericana por la cual luchó el Libertador hasta el último aliento de su vida.
El primer contingente de médicos cubanos partió hacia Venezuela cuando se produjo la tragedia en el estado de Vargas, que costó miles de vidas a ese noble pueblo. Esta acción de solidaridad no era nueva, constituía una tradición arraigada en nuestra patria desde los primeros años de la Revolución; desde que hace casi medio siglo médicos cubanos fueron enviados a la recién independizada Argelia. Esa tradición se profundizó a medida que la Revolución cubana, en medio de un cruel bloqueo, formaba médicos internacionalistas. Países como Perú, la Nicaragua de Somoza y otros del hemisferio y el Tercer Mundo, sufrieron tragedias por terremotos u otras causas que requirieron la solidaridad de Cuba. Así nuestra patria se convirtió en la nación del mundo con más alto índice de médicos y personal especializado en salud, con elevados niveles de experiencia y capacidad profesional.
El Presidente Chávez se esmeró en la atención de nuestro personal de salud. Así nació y se desarrolló el vínculo de confianza y amistad entre él y los médicos cubanos que fueron siempre muy sensibles al trato del líder venezolano, el cual por su parte, fue capaz de crear miles de centros de salud y dotarlos de los equipos necesarios para prestar servicios gratuitos a todos los venezolanos. Ningún gobierno del mundo hizo tanto, en tan breve tiempo, por la salud de su pueblo.
Un elevado porcentaje de personal cubano de la salud prestó servicios en Venezuela y muchos de ellos actuaron además como docentes en determinadas materias impartidas para la formación de más de 20 mil jóvenes venezolanos que comienzan a graduarse como médicos. Muchos de ellos comenzaron sus estudios en nuestro propio país. Los médicos internacionalistas integrantes del Batallón 51, graduados en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, han ganado un sólido prestigio en el cumplimiento de complejas y difíciles misiones. Sobre esas bases se desarrollaron mis relaciones en ese campo con el presidente Hugo Chávez.
Debo añadir que a lo largo de más de doce años desde el 2 de febrero del año 1999, el Presidente y líder de la Revolución venezolana no ha descansado un solo día, y en eso ocupa un lugar único en la historia de este hemisferio. Todas sus energías, las ha consagrado a la Revolución.
Podría afirmarse que por cada hora extra que Chávez dedica a su trabajo, un Presidente de Estados Unidos, descansa dos.
Era difícil, casi imposible, que su salud no sufriera algún quebranto y eso sucedió en los últimos meses.
Persona habituada a los rigores de la vida militar, soportaba estoicamente los dolores y molestias que con frecuencia creciente lo afectaban. Dadas las relaciones de amistad desarrolladas y los intercambios constantes entre Cuba y Venezuela, sumada a mi experiencia personal con relación a la salud, que viví desde la proclama del 30 de julio del año 2006, no es raro que me percatara de la necesidad de un chequeo riguroso de la salud del Presidente. Es demasiado generoso de su parte, atribuirme algún mérito especial en este asunto.
Admito, desde luego, que no fue fácil la tarea que me impuse. No era para mí difícil percatarme de que su salud no andaba bien. Habían transcurrido 7 meses desde que se realizó su última visita a Cuba. El equipo médico dedicado a la atención de su salud me había rogado que hiciera esa gestión. Desde el primer momento la actitud del Presidente era informar al pueblo, con absoluta claridad, su estado de salud. Por ello, estando a punto ya de regresar, a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, informó al pueblo sobre su salud hasta ese instante y prometió mantenerlo detalladamente informado.
Cada cura iba acompañada por rigurosos análisis celulares y de laboratorio, que en tales circunstancias se realizan.
Uno de los exámenes, varios días posteriores a la primera intervención, arrojó resultados que determinaron una medida quirúrgica más radical y el tratamiento especial del paciente.
En su digno mensaje del 30 de junio, el Presidente notablemente recuperado habla de su estado de salud con toda claridad.
Admito que para mí no fue fácil la tarea de informar al amigo de la nueva situación. Pude apreciar la dignidad con que recibió la noticia que -para él con tantas tareas importantes que llevaba en la mente, entre ellas el acto conmemorativo del Bicentenario y la formalización del acuerdo sobre la unidad de América Latina y el Caribe- mucho más que los sufrimientos físicos que implicaba una cirugía radical, significa una prueba que como expresó la hizo comparar con los momentos duros que le tocó enfrentar en su vida de combatiente indoblegable.
Junto a él, el equipo de personas que lo atienden y que él calificó de sublimes, han librado la magnífica batalla de la que he sido testigo.
Sin vacilación afirmo que los resultados son impresionantes y no vacilé en afirmar que el paciente ha librado una batalla decisiva que lo conducirá y con él a Venezuela, a una gran victoria.
Hay que hacer que su alegato se comunique al pie de la letra en todas las lenguas, pero sobre todo que sea traducido y subtitulado al inglés, un idioma que pueda entenderse, en esta Torre de Babel que el imperialismo ha convertido el mundo.
Ahora los enemigos externos e internos de Hugo Chávez están a merced de sus palabras y sus iniciativas. Habrá sin dudas sorpresas para ellos. Brindémosle el más firme apoyo y confianza. Las mentiras del imperio y la traición de los vendepatrias serán derrotadas. Hoy hay millones de venezolanos combativos y conscientes, que la oligarquía y el imperio no podrán volver a someter jamás.
Fidel Castro Ruz Julio 3 de 2011
4 y 12 p.m.domingo, 29 de mayo de 2011
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domingo, 30 de enero de 2011
LÍNEAS ESTRATÉGICAS DE ACCIÓN POLÍTICA

PRESIDENCIA.
LÍNEAS ESTRATÉGICAS DE ACCIÓN POLÍTICA.
ENERO 2011-DICIEMBRE 2012.
Los próximos dos años serán cruciales para la Revolución Bolivariana. Así debe asumirlo la militancia y la dirigencia del PSUV y de nuestros aliados. Lo que está en juego es la posibilidad de avanzar en la profundización democrática de la sociedad venezolana para seguir abriendo los caminos hacia el horizonte socialista o retrogradar al pasado del oscurantismo capitalista que impusieron el Imperio y la burguesía al pueblo de Simón Bolívar.
En este instante, el Imperio y sus lacayos trabajan por restituir el orden neocolonial de dominación. La Revolución Bolivariana y los gobiernos democráticos y populares reunidos en la Alianza Bolivariana para Nuestra América (ALBA) han sido amenazados directamente por la ultraderecha norteamericana, las fuerzas de ultraderecha a nivel mundial y por los terroristas del fascismo latinoamericano, en el encuentro denominado “Peligro en Los Andes”, realizado recientemente en el Capitolio Federal de los Estados Unidos.
En el ámbito nacional, podemos destacar los resultados del 26 de septiembre del 2010 que nos permitieron preservar una amplia mayoría en la Asamblea Nacional para el período legislativo 2011-2016 y las importantes victorias obtenidas en las elecciones regionales, parciales, de diciembre del mismo año. No obstante, es necesario reconocer las fallas y limitaciones político electorales, que permitieron que la derecha opositora conquistara un número de escaños en el parlamento y preservara algunos gobiernos locales.
Por otra parte, el efecto del cambio climático generado por el modelo de acumulación capitalista causó una tragedia natural en nuestro país, agravando la situación de pobreza estructural en la cual vive un porcentaje de nuestro pueblo, a pesar del significativo descenso de la misma en la década bolivariana. Tal situación supone, en el corto plazo, un gran desafío para la Revolución Bolivariana.
Es en este contexto, que el líder de la Revolución Bolivariana, Comandante Hugo Chávez, ha trazado la orientación general de las 3R²: Revisión, Rectificación, Reimpulso, Reunificación, Repolitización y Repolarización, la cual implica el reconocimiento de nuestros logros y de nuestras ventajas estratégicas frente al adversario, pero también de un conjunto de errores, deficiencias y obstáculos que podrían dificultar el logro del objetivo estratégico, que no es otro que consolidar el camino de la Revolución Bolivariana en su avance hacia el Socialismo.
Nuestro reto inmediato es identificar esos obstáculos, combatirlos y superarlos para lograr la reunificación de todos los sujetos sociales y políticos que comparten los objetivos estratégicos y los valores sustantivos de la Revolución Bolivariana, rumbo a la conformación del Gran Polo Patriótico.
El actual momento político y social exige de la militancia y de la dirigencia del PSUV audacia y honestidad para reafirmar y defender nuestros logros: la politización de la sociedad y el protagonismo popular, la inclusión social y el avance progresivo en la satisfacción de las necesidades humanas, la elevación de la conciencia de nuestro pueblo y el gran logro de la reconquista de la Independencia Nacional; pero también para encarar los problemas de diversa índole que afectan a nuestra organización: la burocratización, el oportunismo, el sectarismo, entre otros. Ignorarlos o subestimarlos sólo contribuiría al debilitamiento del partido y, por ende, del futuro de la Revolución.
La coyuntura exige voluntad y claridad políticas, necesarias para vencer la inercia y la dispersión y reafirmar el ímpetu revolucionario que debe tener nuestra organización. Pero sobre todo, nuestro reto es la unidad inquebrantable, la disciplina revolucionaria y la lealtad a los principios de la Revolución.
Es fundamental, en esta etapa, recuperar, reagrupar, rearticular las fuerzas dispersas, desmovilizadas, desmoralizadas o confundidas por el adversario o por nuestros errores.
Nuestros adversarios nos prefieren dispersos, desunidos y enfrentados en diatribas estériles, porque saben que ése es el camino más expedito para intentar poner freno al avance de las fuerzas democráticas revolucionarias.
Nuestro trabajo como organización debe partir del principio estratégico de una profundización democrática de la sociedad venezolana, que nos permita el debilitamiento progresivo de voluntad y claridad políticas las fuerzas antidemocráticas, reaccionarias y apátridas de la contrarrevolución. Para ello, es necesaria la combinación de un conjunto de políticas y tácticas, que neutralicen la reproducción de su ideología y logren para nosotros la recuperación de los espacios territoriales perdidos, así como consolidar, reforzar y ampliar los terrenos y posiciones ya tomados, incrementando nuestra base social de apoyo para la consolidación estratégica de la Revolución Bolivariana.
Este documento, como continuidad de las discusiones desarrolladas y los documentos y estatutos aprobados en el I Congreso Extraordinario del Partido, se orienta a la apertura de un gran debate en nuestras propias filas, en las filas aliadas y en el seno del pueblo, que concluya con un Plan de Acción para los próximos dos años, con el fin de garantizar nuevas e importantes victorias populares en las contiendas electorales del año 2012, en el marco del Bicentenario del inicio de la lucha por nuestra Independencia Nacional.
II. LÍNEAS ESTRATÉGICAS DE ACCIÓN POLÍTICA.
1. De la “cultura política capitalista” a la militancia socialista.
El triunfo electoral de la Revolución Bolivariana en diciembre de 1998, y su posterior avance, se produjeron por encima de muchas de las estructuras partidistas entonces existentes, tanto de derecha como de izquierda, casi todas atravesadas por la “cultura capitalista” de apropiación y uso del poder político, cuyo origen es el modelo rentista petrolero que penetró el alma nacional.
La fortaleza de la Revolución Bolivariana se sustenta, en buena medida, en la voluntad del máximo liderazgo de la Revolución, de enfrentar esta “cultura capitalista”, favoreciendo el contacto directo con el pueblo, interpelándolo, pero sobre todo dejándose interpelar por él, convirtiéndose en una suerte de intérprete de las demandas y las aspiraciones populares, dándole voz a los que nunca la tuvieron y haciendo visibles a los invisibles, a los marginados, a los olvidados y explotados.
Luego de las rebeliones militares – populares del 4 de Febrero y del 27 de Noviembre de 1.992, hijas de la rebelión popular del 27 de febrero de 1.989, y del proceso posterior de movilización popular liderados por el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, la Revolución Bolivariana optó por la lucha electoral, y se hizo necesaria dotarla de un instrumento político electoral, el Movimiento V República, para lograr que aquella enorme masa popular en movimiento tuviera la cohesión, disciplina y eficiencia electoral necesarias para derrotar a la oligarquía y sus partidos. Hoy, al PSUV le toca ejercer esa función y ser vanguardia en el proceso de construcción y defensa de la Revolución Bolivariana y Socialista.
Sin embargo, a pesar de haber logrado preservar una amplia mayoría en la Asamblea Nacional en las últimas elecciones parlamentarias, los resultados pusieron en evidencia algunas fallas en el funcionamiento del PSUV y su vinculación con la base social de apoyo a la Revolución.
Entre las posibles causas de esta situación, podemos verificar, en mayor o menor medida, algunas actitudes o desviaciones características de los partidos tradicionales, tales como el burocratismo, el oportunismo, el sectarismo, el nepotismo y el gradual alejamiento de la base social bolivariana, resultantes de la persistencia de la “cultura capitalista” en el seno de la sociedad.
Esta cultura es reproducida a lo interno del Partido, y se expresa en que algunos sectores lo conciben como un medio para el “ascenso social” de los y las militantes con responsabilidades de dirección a distintos niveles. Algunos camaradas se consideran líderes absolutos e indiscutibles en sus espacios, y asumen la discrecionalidad de excluir del Partido, y hasta de la Revolución, a quienes se atrevan a diferir o a disentir de ellos y ellas.
De acentuarse este tipo de comportamiento, el PSUV podría terminar convertido en un partido/iglesia, una suerte de “guía de las masas incultas”, que considera a sus militantes y a las diversas formas de organización popular como simples correas de transmisión de la línea indiscutible de los nuevos “sacerdotes”. De seguirse este camino, estas prácticas debilitarán la base social de apoyo a la Revolución Bolivariana.
Es por ello, que el Comandante Hugo Chávez, Presidente del Partido y líder de la Revolución, hace un llamado a las 3R², orientadas a revertir los efectos perversos de estas conductas. En este sentido, toda la dirigencia y la militancia del Partido debe comprometerse, de la manera más disciplinada, en la concreción de las 3R², desde los distintos niveles de dirección hasta la militancia de base. Pero serán las bases del Partido las protagonistas de este proceso. No será una rectificación “desde arriba”, sino fundamentalmente desde las bases.
2. Convertir la maquinaria en un Partido-Movimiento al servicio de las luchas del pueblo.
Las circunstancias en que se desenvuelve la Revolución Bolivariana, pacífica y democrática, hacen necesaria la existencia de un partido que asegure la movilización electoral, pero, principalmente, la formación ideológica, la coherencia y la sincronización de las acciones populares (ofensivas y defensivas).
En el ámbito interno, es necesario reconocer que las aspiraciones de la militancia por lograr la democracia interna, en cierto modo, han sido frustradas por algunos militantes con cargos de dirección o de gobierno, los cuales manejan recursos y gestionan cuotas de poder, para imponer a sus lealtades personales por encima de los auténticos liderazgos populares, leales a los principios revolucionarios. Esta situación obliga a una profunda revisión de los mecanismos de selección de nuestras autoridades y de nuestros candidatos y poner en una balanza sus ventajas y desventajas.
La dinámica del Partido se agota en la gestión administrativa de lo político, se concentran muchas energías en reuniones de información y coordinación, en elecciones primarias para cualquier cosa, desperdiciando muchas reservas de energía que deberían estar en el terreno, en las comunidades, junto con el pueblo.
Este confinamiento del Partido en sí mismo, conduce al progresivo alejamiento de la cotidianidad del pueblo, al desconocimiento de sus demandas y problemas. El Partido comienza a concebirse como un ente separado y superior al pueblo que debe “conducir”, y el trabajo revolucionario cotidiano, junto con las masas populares, es sustituido, en ciertos casos, por una especie de “contienda electoral”. Todo lo cual provoca un profundo sentimiento de rechazo hacia ese tipo de prácticas.
El Partido-Movimiento y la satisfacción de las necesidades humanas: Optar por la lógica del Partido-Movimiento implica posicionarse dentro de las masas populares, estableciendo y desplegando una amplia política de alianzas con las diversas formas de organización popular, incluyendo los sectores patrióticos y democráticos de las clases medias, apoyándolas e invitándolas a poner su talento y conocimiento al servicio de la construcción de una sociedad del buen vivir para todos y todas.
Es necesario establecer objetivos concretos, sobre el terreno, dentro del proceso real de transformación de la sociedad hacia el Socialismo. Se trata de trabajar junto con el pueblo, en su lucha diaria por transformar sus condiciones materiales de vida y la satisfacción de sus necesidades humanas.
En este sentido, el accionar del Partido deberá orientarse, inmediatamente, a las actividades vinculadas a la construcción de la nueva institucionalidad democrática, entendida ésta como nuestra militancia viviendo en el seno de cada espacio social para canalizar las demandas y aspiraciones del pueblo.
No hay mejor propaganda que la completa imbricación de la militancia del Partido con las masas populares. Es el contacto directo permanente, es la lucha cotidiana, orientada a la resolución de problemas concretos, la que determina la manera como es percibido el Partido por el pueblo.
No obstante, la maquinaria del Partido con la fuerza de la que dispone, debe estar puesta al servicio de una audaz política propagandística, que al mismo tiempo, difunda de manera masiva los lineamientos tácticos y estratégicos y sirva de proceso de formación político-ideológica, pero sin perder nunca el anclaje en lo local. La propaganda también debe girar en torno a los problemas concretos de las comunidades.
Buena parte del esfuerzo propagandístico debe estar dirigido al 56,5% de la población venezolana, que tiene 29 años o menos.
El Comandante Hugo Chávez ha hecho reiterados llamados al Partido, a los fines de establecer una amplia política de participación y de interpelación popular, orientada al impulso del control popular de la gestión gubernamental en todos sus niveles.
Esta política de interpelación popular es una de las tareas principales de los y las militantes del PSUV: reconocer, organizar y viabilizar las amplias demandas sociales acumuladas en nuestra sociedad, para que se encuentren soluciones sostenibles, en el marco de la lucha por la construcción del Socialismo Bolivariano.
Para estos efectos, se propone que las Patrullas Socialistas del PSUV, impulsen la conformación de movimientos locales en torno a Bases de Patrullas y Círculos de Luchas Populares y del Buen Vivir, cuya gestación pudiera tener lugar en el marco de la celebración de los Consejos Bicentenarios del Poder Popular, que se proponen más adelante en este documento.
En este sentido, y con base en la propuesta de construcción de un Gran Polo Patriótico que apueste por los cambios democráticos y revolucionarios de la sociedad venezolana, rescatando el espíritu nacionalista y libertario que hace 200 años animó la lucha de pueblo venezolano para darse una Patria Soberana, se propone:
a) Debatir ampliamente y aprobar un plan de construcción del Socialismo en lo concreto.
b) Impulsar la creación de las Bases de Patrullas y Círculos de Luchas Populares y del Buen Vivir, cuyo propósito sería el pleno ejercicio de la contraloría social de la gestión de gobierno y proponer soluciones, así como protagonizar la denuncia y el combate a la explotación concreta del capitalismo (depredación ambiental, estafa, atropello laboral, especulación, etc.) y su superación, a través de medidas y políticas socialistas.
Simultáneamente al desarrollo de estos Consejos (o posterior a estos), se pueden realizar Consejos Patrióticos Bicentenarios Sectoriales (economía y sus cadenas productivas), frentes sociales (trabajadores, educación, salud, campesinos, mujeres, afrodescendientes, personas con discapacidad, pobladores, buhoneros, motorizados, jóvenes, ambiente, comunicación), y otras formas de organización social tales como los Consejos Comunales, entre otros.
Un proceso de este tipo crearía las condiciones para reunificar y, sobre todo, ampliar la base popular que sustenta a la Revolución (obreros, campesinos, pobladores, estudiantes) y para lograr alianzas con sectores patrióticos de la clase media profesional, de la cultura, del deporte y de pequeños y medianos empresarios honestos.
¡¡¡ EL PSUV VA A LA CALLE, A LA CARGA, A LA VICTORIA. !!!
Así culmina la proclama que el Libertador Simón Bolívar, dirige a los 150 lanceros que destrozaron al ejército español de Pablo Morillo, en las Queseras del Medio, en el bravío territorio del Apure.
LOS QUE QUIERAN PATRIA LIBRE, VENGAN CON NOSOTROS:
¡¡¡¡¡PATRIA SOCIALISTA O MUERTE, VENCEREMOS!!!!!
HISTORIA DEL MOVIMIENTO SIN TIERRA DE BRASIL
Historia del MST from Víctor Burgos on Vimeo.